Raffaello Baldini y una literatura en busca de su lenguaje
Raffaello Baldini (1924-2005) pertenece al grupo de poetas italianos del tercer novecento (a partir de los 70) junto a otros poetas como Franco Loi; Nino Pedretti; Roberto Giannoni; Ernesto Calzavara; Andrea Zanzotto; Mauro Marè; Emilio Rentocchini, entre otros.
El poeta debutó en 1976 con la colección E’ solitari. Posteriormente publicó: La nàiva (1982), Furistìr (1988), Ad nòta (1995), Ciacri (2000), Intercity (2003); así como textos para el teatro.
Poesía en dialecto
El uso del dialecto en poesía, precisamente del dialecto romañolo, además de una indudable necesidad expresiva, parece satisfacer la necesidad de mantener un vínculo con el mundo del país de la infancia, un mundo que – parafraseando sus palabras – sucedió precisamente en dialecto. Pero un mundo “lejano”, en cierto sentido, porque se alejó de él en los años 50, cuando se fue para Milán.
Cada zona lingüística italiana suele tener un maestro que transforma el juego de la poesía en poesía cosmopolita, del pueblo, de la vida cotidiana, abandonando la celebración folclórica de los ritos en que la comunidad se reconoce y entra en contacto, desde la soledad universal en que un verdadero poeta escribe, con la poesía del mundo. Y se convierte en guía y punto de referencia obligado para los poetas posteriores y es así que la poesía dialectal de Baldini ha alcanzado innumerables éxitos. Su mundo poético está vinculado a la vida cotidiana y a los acontecimientos de las personas, a las que dio voz a través del dialecto.
Lo que diferencia su obra de la de sus poetas contemporáneos (incluidos los poetas dialectales) es la ausencia de un yo lírico único y reconocible, y el carácter altamente teatral de los textos. Los dos aspectos están estrechamente relacionados. Baldini nunca habla “con su voz”: la suya es poesía “a través de una tercera persona”, o mejor dicho, a través de terceras. En sus versos ciertamente no falta el “yo”, es más, podríamos decir que en algunos casos es neuróticamente hipertrófico; pero nunca podrá remontarse a la única experiencia del autor.
La inminente muerte
A partir de situaciones aparentemente simples, en sus libros, el poeta de Santarcangelo di Romagna supo profundizar en la poesía, logrando dar un significado universal a la multiplicidad presente en el lenguaje de las cosas. Se convirtió en uno de los principales poetas italianos profundamente arraigados en la tradición.
Su mundo poético está impregnado de memoria que, a través de historias mínimas pobladas de personajes comunes, grandes en su humildad, profundiza la dimensión humana, siempre en equilibrio entre lo grotesco y el sentido dramático. Los temas grotescos de los retratos sociales, llenos de una ironía que nunca es ligera y carente de implicaciones amargas, se ven ensombrecidos por la sensación de muerte inminente, ligada a su envejecimiento. Como en muchos poetas de principios de la década del 2000, el pensamiento de la muerte a menudo en su poesía se reinterpreta metafóricamente como un viaje, que debe emprenderse en un diálogo continuo con los seres queridos fallecidos.
En su libro La nàiva Furistìr Ciacri, publicado con Einaudi, 2000, Baldini opta por situar al final de la obra el poema que mejor resume este inminente final, poema que da título a la colección homónima: Intercity. No un tren cualquiera, sino el más rápido conocido a principios de los 2000: por tanto, una muerte que llega rápida, inexorablemente, y secuestra con su propio equipaje para apearse, tras las despedidas definitivas. Hay que decir que los poemas de Baldini son verdaderas historias en verso. Incluso relatos muy breves, con una gran fuerza plástica que sabe utilizar todas las herramientas del habla y la retórica.
L’è un Intercity, quèst, u n’è un Esprès,
[…] ò capéi, la disorganizaziòun,
porca putèna, mo cma pòl suzéd?
quèst’ l’è una roba che,
i è dvént tótt mat? un treno sno par mè?
Esto es un Intercity, no es un Espresso,
[…] Entiendo, la desorganización,
carajo, pero ¿cómo puede pasar esto,
esto es algo que,
se ha vuelto todo el mundo loco?
¿Un tren sólo para mí?
Intercity
(Baldini)
A lo largo de toda la producción poética de Baldini, la muy agradable ligereza rítmica permanece intacta, haciendo del dialecto romañolo no sólo un instrumento lingüístico sino una fuerte marca de la personalidad del autor, una elección consciente que se reafirma continuamente a lo largo de los años, aunque en las últimas colecciones la mezcla con el italiano, en respuesta al constante entrelazamiento con la modernidad y la tecnología en la vida cotidiana. Baldini reinventa radicalmente lo que generalmente entendemos por poesía.
Su atención siempre ha estado dirigida, con extremo y eficaz realismo lírico, al mundo antropológico de los personajes de su tierra. Sin olvidar nunca las tradiciones de sus orígenes, Baldini con notable refinamiento compositivo, en sus colecciones, ha contado con gran transparencia humana el ciclo existencial de personas reales, expresiones auténticas de un lenguaje y un mundo que se consume en la búsqueda de una pureza reflexiva:
Abbiamo ballato tutta la notte, sempre insieme, /la mattina alle sei ballavamo ancora, poi fuori l’ho baciata, ci siamo baciati, /e mi da del lei, ma dammi del tu, /con quel nasino schiacciato , e dei denti bianchi /quanto rideva /che rideva per niente…
Bailamos toda la noche, siempre juntos, / a las seis de la mañana volvimos a bailar, luego afuera la besé, nos besamos, / y, no me llame usted, dame del tú, / con esa nariz chata, y dientes blancos / cuánto reía/reía por nada…
Con un gran poder de la palabra Baldini se consagró como un poeta original al construir con su lenguaje un dictado poético que daba voz a los excluidos, los irregulares y los marginados.
Un poeta extraordinario que siempre ha estado del lado de los más pequeños, llevándolos a la página para salvaguardar su dignidad. Poetas todos ellos, creo, escrupulosamente ignorados y excluidos sistemáticamente de las sucesivas antologías de poesía italiana contemporánea.
Raffaello Baldini fue un poeta que logró encarnar el concepto de poesía pura. La presencia de elementos populares en su obra ha sido expuesta en diferentes estudios, una característica que la crítica no ha tomado en cuenta al caracterizar este autor fundamental es su llaneza expresiva y claridad de discurso. Este autor fue un maestro en la aprehensión y comunicación de las tradiciones que tiene en sus raíces una percepción iluminada de la realidad. El valor trascendente de su obra va más allá de los aciertos formales y se traduce en toma de posiciones frente a la cultura, edificando una identidad a partir del lenguaje y sus posibilidades.
Alguien ha escrito que en sus versos se evocan los fantasmas del hombre contemporáneo: quien quiera comprender algo de nuestros turbulentos años de mañana tendrá que recurrir también a los versos de Raffaello Baldini.
No podemos ignorar en absoluto los versos de este poeta de rostro profundamente humano, a quien los críticos más inteligentes han definido como uno de los maestros de la segunda mitad del siglo XX.
La Diferenza / La Diferencia
Aquè u n s capéss piò gnént, i zóvan mai
ch’u i è te campsènt,
e u i è zénta ’d stènt’an, ènch’ d’utènt’an
ch’i va, ch’i córr, e’ géva ir Demo in piaza:
quèst u s’è ’rdótt un mònd ch’ l’è mèi ès vécc,
ch’e’ dí bén, Demo, sè, mo bsugnarébb
dmandèie m’éun ’d vint’an s’e’ vó fè cambi,
sno ch’u i è póch da réid, la dmènga sàira
a so lè ch’a guèrd e’ telegiurnèl,
dal machini ch’ l’è di scartózz, ’na roba,
mè a n’e’ so, mo i n’i pensa?
no, i n’i pensa, e i n s’aférma, ta n’i férum,
i s’amaza e i n’i pensa, l’è una guèra,
tótt sté progrès, e’ mònd, a gémm a gémm,
mo l’è sémpra cumpagn,
gioventó, vciaia, in fònd la diferenza
la è te pensír, da zòvan ta n mór mai,
da vèc t mór tótt i dè.
Aquí ya no entendemos nada, cuantos jóvenes
hay en el cementerio,
y hay gente de setenta años, incluso de ochenta,
que va, que corre, decía ayer Demo en la plaza:
este se ha convertido en un mundo en el que es mejor ser viejo,
dice bien, Demo, sí, pero deberíamos
pregúntale a un chico de veinte años si quiere cambiar,
solo que hay poco de qué reírse, el domingo por la noche
estoy ahí viendo las noticias,
unos coches que están destrozados, una cosa
yo no lo sé, pero ¿no lo piensan?
no, no piensan en nada, y no paran, nadie los paras,
se matan y no piensan en eso, es una guerra,
todo este progreso, el mundo, digamos digamos,
pero siempre es lo mismo,
juventud, vejez, en definitiva, la diferencia
está en el pensamiento, cuando eres joven nunca mueres,
de viejo mueres todos los días.
E pu basta, a m so stòff,
l’è tott i dè cumpàgn, u n s nu n pò piò.
A m vì fè crèss i bafi!
Y ahora basta, me cansé,
Es lo mismo todos los días, no se puede soportar más.
¡Quiero dejarme crecer bigote!
[…] E’ sarà piò ‘d do òuri ch’a so què,
l’è da òz dopmezdè, u s fa nòta, e lòu,
puràz, i zirca sémpra,mo i n mu n tróva,
e a i vì vdai a truvèm dréinta sté béus.
E’ po’ ès ènca ch’i apa pérs la vòia,
che e’ zugh u s séa smanè, ch’i séa ‘ndè chèsa.
Pézz par lòu, mè a stagh bón tra tótt’ stagli asi,
aquè sòtta u n mu n tróva piò niseun.
[…] Llevo aquí más de dos horas,
desde esta tarde, está oscureciendo, y ellos,
los pobres, siempre están buscando, pero no me encuentran,
quiero ver cómo pueden encontrarme en este agujero.
También puede ser que hayan ya perdido las ganas,
que se les fue de las manos el partido, que hayan regresado en sus casas.
Peor para ellos, yo estoy tranquilo entre todos estos tableros,
aquí abajo ya nadie puede encontrarme.
El desconcierto del hombre moderno, que ha perdido el sentido de sus raíces, es la causa devastadora del desorden existencial.
La gran poesía de Baldini quedará para la memoria futura como un ejemplo a seguir porque en estos tiempos de inmenso vacío interior necesitamos llevar nuestro pensamiento a la unidad del origen.
Yuleisy Cruz Lezcano (Cuba, 1973). La poetisa emigró a Italia a la edad de 18 años, estudió en la Universidad de Bolonia y consiguió el título en “Ciencias enfermeristicas y obstetricia” consiguió, además, un segundo título en “Ciencias biológicas”. Trabaja en el área de salud pública. En su tiempo libre ama dedicarse a la escritura de poemas, relatos, a la pintura y a la escultura. Organizadora del Mini Festival de literatura femenino – Sala Blu – Comune di Signa, Florencia, Italia. Su poesía está presente en distintas antologías y revistas italianas y otras internacionales. Sus textos han sido traducidos a distintos idiomas. Es miembro de honor del Festival Internacional de la Poesía de Tozeur en Túnez.










